sábado, 18 de junio de 2022

3 posibles momentos del Canto VI del Infierno de Dante.


1. Presentación de Minos y su función  en el Infierno:

Minos, es uno de los demonios paganos que pasaron al infierno de Dante. Fue colocado como guardián después de ser transformado en un ser demoníaco con características bestiales: gruñe, tiene cola. Juzga a los condenados en el Infierno.

 


Es un personaje de la mitología griega, hijo de Zeus y Europa. Era justo y sabio Rey de Creta. Por ello se convirtió en uno de los jueces del inframundo. 

Tiene la tarea de escuchar los pecados de las almas. Les dice el destino dentro del infierno, enrollando  su cola de serpiente en tantos espirales como círculos de destino hay.


2. Descripción del ambiente y la tromba infernal. Presentación de los condenados:

En el segundo círculo comienza el verdadero infierno. Aquí, las almas son arrastradas por vientos que las golpean contra rocas.

El castigo se corresponde con el pecado cometido en vida: así como en la tierra se dejaron arrastrar por sus pasiones carnales, ahora, en el Infierno son arrastradas por un viento que nunca se detiene.


Desde el principio del canto se perciben imágenes visuales (escases de luz) y auditivas (lamentos y gritos de dolor), lo que aumenta el temor en el visitante.

Se utilizan diferentes símil para describir las almas con palomas. Las aves vuelan como las almas son arrastradas por el viento. Las palomas eran consideradas animales lujuriosas al ser ofrendas a la Diosa del amor Afrodita.

3. Diálogo de Dante con las almas de Paolo y Francesca:

Las almas son comparadas con estorninos y grullas. Prevalecen los elementos sensoriales y visuales.

La participación de Francesca está llena de conmiseración y agradecimiento hacia el hombre que logrará que el aire se detenga al menos por unos instantes.



Solo habla Francesca porque quien habla en la tierra, Paolo declarando su amor, en el Infierno debe callar mientras escucha, en boca de su amante, el relato de sus miserias.

Se presenta aludiendo a la tierra en que nació, con nostalgia.

Personifica al Amor con una fuerza imposible de deshacerse, es decir, que a pesar de su situación social y familiar permiten que la lujuria prevalezca sobre ellos.

Dante profesaba la noción de las llamadas "almas gemelas", cada ser humano ha nacido predestinado a otro que es su complemento. "que, como ves, no me abandona nunca". En el pasado terrenal buscaban con desesperación y anhelo estar siempre juntos y, en este presente aterrador ya no lo desean como antes. Francesca expresa su desesperación por tener a su lado a quien le recuerda el pecado cometido. El llanto de Paolo parece ser la representación del asentamiento a lo que la amante expresa. El Infierno es lugar de la ley implacable en donde la desesperanza domina.

La poética de Dante se traslada del infierno a la tierra y a los habitantes del reino del dolor y la desesperanza ya no les queda otra opción que recordar, añorar y sufrir.

El discurso final de Francesca es breve pero tristemente real.

El hombre es un ser sufriente, ha nacido marcado por la desgracia y un destino inoportuno lo persigue constantemente.

Las palabras de Francesca expresan la relación tierra - infierno: en "el tiempo feliz". En la vida sufre más quien recuerda los buenos momentos del ayer.

Para Francesca, recordar es sufrir y está dispuesta a hacerlo por que Dante ha sido complaciente.

Francesca cuenta la causa de su desgracia y recurre a una intertextualidad  que es la del clásico  de "Lancelot y la Reina Ginebra". Esta obra sirve de telón de fondo y motiva los acontecimientos.

Paolo se dejó llevar por el abismo del deseo y la besó apasionado y tembloroso. De este modo se comprueba que el que calla en la muerte, habla en la vida mediante ese beso trémulo que reveló toda su pasión.

La anagnórisis se cumple porque ambos se reconocen enamorados y ya no les importa lo social ni personal.  Hay un primero plano en donde interactúan los amantes de la Divina Comedia y el segundo texto en donde se destacan las figuras legendarias de Lancelot y Ginebra.

Giangiotto en la obra estudiada, el Rey Arturo en la intertextualidad; los dos traicionados por sus esposas. "Aquel día ya no leímos más", es un eufemismo de muerte.

Dante pierde el conocimiento, cumpliéndose de este modo la función catártica del protagonista. No soporta ser el espectador del sufrimiento humano y se ve reflejado en ellos.

domingo, 12 de junio de 2022

PURGATORIO

El Purgatorio no es un espacio físico sino un estado transitorio de purificación y expiación. Este estado es necesario para quienes murieron en ignorancia de Dios y teniendo segura su salvación necesitan mayor purificación para llegar a la santidad necesaria para entrar en el cielo. 



Esta purificación, es totalmente diferente a los castigos del infierno. Los que mueren en gracia y en amistad de Dios pero no debidamente purificados, sufren después de su muerte una purificación para obtener la completa hermosura de su alma.

Las almas de los justos son aquellas que en el momento de separarse del cuerpo por la muerte se hallan en estado de gracia santificada y por eso pueden entrar en gloria. El juicio en particular le fue favorable pero necesitan quedar plenamente limpios para poder ver a Dios cara a cara. 

El tiempo que un alma dura en el Purgatorio será hasta que esté libre su toda su culpa y castigo. Inmediatamente terminada esta purificación, el alma va al cielo.

Los fines del Purgatorio:

El sufrimiento mayor del Purgatorio consiste en que las almas están temporalmente privadas de la visión tranquila, sin embargo no hay comparación con el sufrimiento y los fines del infierno.

El Purgatorio es temporal y por eso lleva la esperanza de ver a Dios algún día cara a cara.

Las penas del Purgatorio son proporcionales al grado del pecado de cada persona. Es probable que las penas del Purgatorio vayan disminuyendo gradualmente y aumente en ellas la alegría de la entrada al cielo.

Debido a que todo aquel que entre al purgatorio terminará entrando al cielo tarde o temprano, el purgatorio no es una forma del infierno.

El Purgatorio es el segundo de los tres cantos  de la "Divina Comedia" de Dante. Le antecede el Infierno y le sigue el Paraíso.

El Purgatorio se divide en el Ante purgatorio, Purgatorio y Paraíso Terrestre. Se divide en siete giros, en los cuales se expiran los siete pecados capitales: la soberbia, la envidia, la ira, la pereza, la avaricia, la gula, y la lujuria.

Al pie de la montaña se encuentra el ante Purgatorio, y en la cima el Paraíso Terrestre. Su estructura es inversa a la del Infierno, pues si aquel es un abismo, éste es una montaña. El orden de las penas sufren un giro de 180°. El camino de Dante va del pecado más grande al más leve que es la lujuria o amor que se excede a la medida.

Las almas del purgatorio ya están salvadas pero antes de llegar al Paraíso, para expirar sus pecados deben subir la montaña. Al final de cada giro, el ala del  ángel guardián  borra una de ellas, indicando que el pecado específico ha sido expirado.

En la zona baja de la pendiente, llamada Ante Purgatorio, se conocen dos clases principales de almas cuya vida cristiana fue deficiente: los excomulgados y los  arrepentidos en forma tardía. Los primeros son detenidos aquí por un período de 30 veces largos como su período de terquedad. Los segundos incluyen a los perezosos o preocupados por su arrepentimiento y aquellos que se arrepintieron en el último minuto de haber recibido formalmente la unción de los enfermos como resultado de muertes violentas.

1° grado: La soberbia, las tres primeras terrazas del Purgatorio, están relacionados con pecados causados por un mal de amor que de alguna forma llega a herir a la persona amada. El primero de estos es el orgullo. En la terraza hay almas orgullosas purgando sus culpas.

2° grado: La envidia, es el pecado que mira con deseo y repudia la riqueza y fortuna de otros, tomando cualquier oportunidad para privarles o quitarles su felicidad.

3° grado: La ira, en esta terraza, los iracundos, ejemplos opuestos  de mansedumbre, la virtud opuesta son mostrados a Dante como visiones en su mente.

4° grado: La avaricia, las tres últimas terrazas se encuentran los que pecaron por amar buenas cosas, pero de forma excesiva o desordenadamente. La excesiva preocupación por los bienes terrenales ya sea codiciosamente o extravagantemente. Es castigada y purificada y los avaros o adinerados yacen boca a bajo al suelo sin posibilidad de moverse.


5° grado: la pereza, aquí se podrían encontrar las almas de aquellos que pecaron por descuido.

6° grado: La gula, esta terraza purifica a los glotones y en general a aquellos que a pesar de estar satisfechos, insistían en comer, beber y zacear su cuerpo.

7° grado: La lujuria, posee una inmensa pared de fuego a través de la cual todos deben pasar, almas arrepintiéndose del deseo mal dirigido sexual.

En la cima del monte Purgatorio se encuentra el Paraíso terrenal o el Jardín del Edén. Alegóricamente representa la inocencia que existía antes de que Adán y Eva perdieran la Gracia de Dios. El estado que al descenso de Dante al Purgatorio ha estado recuperando.



  La Puerta de Infierno de Dante : Este canto se abre con la inscripción de la puerta del Infierno. Con ella nos introduce el autor en el am...